Libres de toda Amargura y Falta de Perdón. Día 25

Libres de toda Amargura y Falta de Perdón. Día 25

Leer: Efesios 4:31-32; Mateo 6:14-15; Mateo 5:44-45.

Padre amado: Traigo ante ti la vida de mis hijos y suplico que venga sobre todos y cada uno de ellos UN ESPIRITU PERDONADOR. Clamo a ti que de continuo puedan perdonar, que puedan vivir perdonando. Primeramente que puedan perdonarme a mi los errores que cometí en el pasado, que sus corazones no guarden resentimiento por los desaciertos que tuve para con ellos. Que ellos puedan honrarme de todas maneras, reconociendo que yo, como ser humano, puedo tener muchos defectos, debilidades, y errores y que yo no tenga que ser juzgado, ni condenado por ellos. Que ellos comprendan que SOLO TÚ, puedes juzgar, porque eres el ÚNICO que sabe nuestro corazón y nuestra alma. 

NUNCA permitas que sus corazones guarden ENOJO, ODIO, RENCOR, AMARGURA, VENGANZA, contra nadie. Que mis hijos puedan entender que una de las cosas que nos hacen DIGNOS de tu Reino es el PERDÓN. Ayúdales a saber manejar situaciones donde hay personas difíciles, intratables, malhumoradas, o indeseables; dales mucha paciencia y mucho AMOR, en este y en todo momento. Y que ellos puedan orar y bendecir AUN a los que les maldicen. 

También oro para que mis hijos sepan manejar las frustraciones y fracasos de la vida sin culparte a ti de sus problemas o enojarse contigo. Oro para que puedan perdonarse a ellos mismos por cualquier error en sus vidas, y DEJANDO TODO ATRAS PROSEGUIR A LA META DEL SUPREMO LLAMAMIENTO. Padre: Nunca haga la amargura ninguna raiz en el corazón de mis hijos. Te lo suplico en el poderoso nombre de  Cristo Jesús. Gracias porque me escuchas. Amén.

Meditar: Mateo 18:23-35


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