3 Consejos para una Mujer Después del Divorcio

3 Consejos para una Mujer Después del Divorcio

En estos tiempos, donde las rupturas de los matrimonios va en aumento, ya sea porque uno de los cónyuges perdió el interés y no quiso luchar más por el compromiso y amor que los unió; o porque ambos decidieron no continuar juntos. Cualquiera que sea el caso, el resultado lleva a lo mismo: al fracaso de la relación. Si esta es tu situación, de una mujer que pasó por el divorcio,  sabes que Dios te ama incondicionalmente, y está interesado en cosas venideras para ti y tus hijos. El pasado ya es historia, pero hoy tienes la oportunidad de empezar de nuevo y construir un mejor futuro, sólo tienes que estar dispuesta y ser sensible a lo siguiente:

1) Sana tus Heridas

Cualquiera que sean los motivos de un divorcio, el poner fin a algo que con tanta ilusión se pensó un día que sería “hasta que la muerte los separe”, es algo muy doloroso; incluso si aún ya no hay amor, para muchos es traumático el final de lo que una vez fue una historia de amor.

Por ello, el simple hecho de la firma final que anula el contrato matrimonial provoca una serie de sentimientos encontrados. Como puede ser culpa, frustración, tristeza, coraje, lástima, impotencia y dolor, por la pérdida de la relación; cómo haya sido, el sentimiento es de pérdida, incluso comparable con el sentimiento de la muerte de un ser querido.

Es inevitable que un divorcio deje heridas en el alma, algunos en menor o mayor grado, pero heridas al fin. No importa cuánto tiempo haya pasado desde que te divorciaste, si no sanaste a tiempo, a veces las heridas aparecen y se arraigan con el pasar de los años. Así que busca sanar, primero refugiándote con nuestro Padre celestial, quien dice: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, yo les daré descanso” (Mateo 11:28).

La capacidad sanadora de Dios, va más allá de lo físico. De su mano puedes encontrar paz, reconciliación y perdón a ti misma y hacia los demás. Con El, puedes dejar de sentirte culpable, o culpar. En segundo, puedes buscar ayuda para sanar las heridas emocionales, ya sea de un profesional como un psicólogo u orientador familiar, o alguien capacitado de tu iglesia.

2) Ayuda a tus Hijos

Una madre, encontró a su hija escribiendo una carta a Dios, donde le decía: “Querido Dios, gracias por curar mi enfermedad tan extraña que mis papás no supieron explicarme, pero quisiera pedirte unos días más en cama, si es necesario volverme a enfermar, porque es cuando al fin, desde que ya no están juntos mamá y papá, pude verlos platicando de una manera serena y sin pelear, sin decirse palabras feas uno del otro, al contrario, los vi preocupados y hasta orando juntos por mí”.

Esta carta, dice mucho del corazón de un hijo, que daría lo que fuera porque sus padres llevaran una buena relación. Que una enfermedad no sea el medio para que tu ex y tú se lleven bien; no sólo de ‘hola y adiós’; si no donde realmente papá y mamá, a pesar de su ruptura,pueden volver a convivir, es el ideal de un hijo de padres divorciados.

 Aunque para muchos es difícil, porque puede haber un historial de reproches y resentimiento, esta decisión de mejorar la relación, no es por ti, ni por él, es por el bienestar emocional de tu hijo. Recuerda que los hijos también sufren la pérdida cuando uno de los cónyuges se va, sin que lo merezcan, se les ha negado el derecho de tener a sus padres juntos, amándose y respetándose.

Después de un divorcio, lo menos que se puede hacer por ellos es absorberle las devastadoras consecuencias. Recuerda, hazlo por ellos, y así no van a tener que hacerla de mensajeros, ni escuchar hablar mal uno del otro. Podrán disfrutar de vez en cuando días importantes con los dos juntos, en su cumpleaños, día del padre, día de la madre, navidades u otros. Su ruptura no tiene que seguir lastimando su corazón.

3) No te Precipites

Muchas personas después del divorcio, se involucran muy rápido en otra relación, incluso unos hasta antes de separarse. Por el bien de tus hijos, es importante que respetes su duelo de pérdida y no te apresures a presentarle a otra pareja de manera inmediata.

Separa tu vida amorosa de tu vida familiar hasta que te asegures que tu nueva relación es en serio. El tiempo que más puedas prolongar esta situación, mejor para ellos, principalmente para las mamás que tienen varones, porque son más celosos y el hecho de ver a mamá con otro hombre que no sea su padre les cuesta más trabajo aceptarlo.

Mejor busca el momento prudente para todos, pero sobre todo siempre recuérdales que tanto tú como su padre los amarán por sobre todas las cosas.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.
 


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