Nadie Subio al Cielo

Nadie Subio al Cielo

El Cielo

En cualquier momento del día o de la noche en que lo contemplemos, un cielo sin nubes siempre nos fascina. El creyente percibe la grandeza del Creador.

En la Biblia, la palabra “cielo” evoca la morada de Dios. Cristo vino del cielo para darnos a conocer a Dios. “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” (Juan 1:18).

Jesús subió al cielo después de haber resucitado de entre los muertos. “Y el Señor... fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios” (Marcos 16:19). Allí lo vemos por la fe, coronado de gloria y de honor.

“Estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:10-11).

Del cielo vendrá al encuentro de los suyos. “El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16-17).

Lectura: Levítico 19 - Romanos 15:1-13 - Salmo 69:1-8 - Proverbios 16:33

La Buena Semilla


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