Como Familia, como Iglesia, como Personas ¿Qué hacemos frente a la Homosexualidad?

Como Familia, como Iglesia, como Personas ¿Qué hacemos frente a la Homosexualidad?

Solo lo saben, los que viven, los que están más cercanos  al tema de la homosexualidad; el  sufrimiento; profundas heridas; la soledad en su ser interior.  Nuestro  llamado es a extender manos amorosas hacia las personas que sufren esta clase de heridas.  La homosexualidad y la orientación homosexual, puede ser  prevenida.  Es allí donde padres, orientadores, maestros, consejeros, discípulos de Cristo, llenos de amor, necesitamos llevarlos al conocimiento de Dios.

Necesitamos entender la compasión que Cristo siente hacia los que viven atrapados en el pecado; detrás de la homosexualidad existe un gran dolor, por abuso sexual, abandono emocional, un profundo sentimiento de rechazo, angustia por la incapacidad de relacionarse con cualquier sistema religioso. Somos llamados a  amar a las almas perdidas.  1 Juan 4: 7-12
Solo con la ayuda de Dios, nuestra mente es renovada, Romanos 12:2; por tanto es necesario conocer primeramente la condición espiritual  de una persona antes de preocuparnos por los detalles pecaminosos heterosexuales u homosexuales.

Por tanto necesitamos comunicar Romanos 3:16-17, mostrar con gozo la verdad de Jesús, su muerte por los pecadores y su victoria sobre la cruz; nos recibe tal como somos.  Solo el poder  transformador  de Cristo, lleva al ser humano a cambiar su condición interior.

“Los comportamientos homosexuales  son evitables y tratables en muchos casos,  Igual  que con cualquier otro pecado sexual si confesamos ante Dios nuestro comportamiento pecaminoso, 1Juan 1:9.  Dios perdonará el pecado y limpiará al pecador.  A veces los muchachos se encuentran a sí mismos sintiéndose emocionalmente apegados a otros chicos(as).  Esto no es sinónimo de conducta homosexual, sin  embargo podrían bajo ciertas condiciones llevar a eso.  Cuanto más rápido sea detectada cualquier tendencia hacia la homosexualidad, más fácil es prevenirla.”

Estudiosos de este comportamiento citan: “Cada estudio realizado sobre la conversión de la orientación homosexual a la heterosexual ha producido…. Un éxito que oscila entre el 33% y ….el 60%”

La Vida Familiar Clave en la Educación de Niños Saludables

Todas las familias viven situaciones conflictivas al interior de ellas.  La armonía y el buen ejercicio familiar es la clave en la educación de niños saludables. La falta de  buen desempeño, especialmente del papa es elemento principal que contribuye  a la condición homosexual.  Es el papa el autor principal en la formación de la identidad sexual del hijo.

Las tendencias homosexuales nacen de padres ausentes, o presentes pero ausentes emocionalmente, egoístas, ensimismados en sus trabajos,  sus prioridades, adictos a las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación, (celulares, internet….etc.), la gimnasia de la madre, el deporte, el arreglo de la casa o hasta las mismas actividades de la iglesia o sencillamente vienen de una niñez enferma.

Las madres también juegan un papel muy importante, los niños sexualmente confundidos,  con frecuencia, vienen de madres dominantes, criticas, controladoras, viven odiando y degradando a los hombres, solitarias, con relaciones no sanas en su niñez, por frustraciones, enojos y temores.

Otros factores que predispone la conducta homosexual es el abuso sexual, hijos menores en la familia, hijos únicos o hijos adoptados, o niños deseados con sexo opuesto.  Pues muchas veces se comunica “Eres un niño no querido”

Es necesario reevaluar el ambiente familiar, que favorezca el desarrollo sexual saludable de los niños, un ambiente cargado de afectividad, firmeza, disciplinas saludables,  entretenimiento sano y modelos positivos de relaciones entre los esposos.  Un modelo de familia ideal comienza, cuando el esposo ama y atesora a la esposa, de la forma en que Jesús ama  a su iglesia; lo suficiente como para morir por ella.  Efesios 5:25 y las esposas amar a sus maridos y respetarlos como líderes escogidos por Dios para el hogar.  Tito 2:4; Efesios 5:33; Hijos disciplinados, respetuosos, en un ambiente de respeto reciproco, Efesios 6:1-2; Proverbios 22:6; Proverbios 23:13.  Son estándares muy altos pero las familias que usan la Palabra de Dios  como guía para el diseño de su estructura, tienen la bendición de ser guiados por Dios, y menos posibilidad de vivir  tragedias en la relación con los hijos.

Prevenir la homosexualidad, es más  un acto de amor, de acompañamiento y misericordia.  Nuestra responsabilidad es evitar en caer en las trampas culturales, el consumismo, el dejarnos gobernar por el egoísmo. Mejor dejarnos direccionar por  los principios de la paternidad conforme al corazón de Dios, los cuales son vitales para  la salud espiritual, emocional y física de los niños.  Y sobre todo, el amor es el comienzo, el centro y la palabra final para una paternidad exitosa.

Escrito por: Martha Elisa Gonzalez

 

 


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