Perdonándonos

Perdonándonos

¿Es Posible Perdonar?

Después de recibir esta petición, uno de los dos cristianos que había sido torturado declaró: «Sentí gozo porque un alma había sido salva, pero la noticia suscitó en mí un combate espiritual. ¡Esto hizo brotar de mi memoria aquellos tormentos mezclados con rebelión!». Pero Jesucristo permitió que triunfase sobre esas reacciones negativas, y en mayo de 2010 tuvo un encuentro con su antiguo «verdugo» en la cárcel. Ante unos cincuenta prisioneros, el extorturador confesó sus actos:

«Hace ocho años participé en el secuestro y posterior tortura de unos hombres de Dios... ¡que eran inocentes!». (Había habido un error en cuanto a las personas secuestradas). Al final de su testimonio declaró: «Por todos estos actos reconozco haber ofendido a mi Dios... Les pido perdón a ustedes y también a sus familias». Los dos hombres se abrazaron llorando. El siervo de Dios aseguró a su antiguo verdugo que Dios lo perdonaba y él también. El encuentro concluyó con un momento de oración y alabanza.

Dios pide a sus hijos que perdonen sinceramente a quienes les hacen daño (Mateo 18:22).
Perdonar no significa olvidar o disculpar, tampoco se trata de un asunto de sentimientos, incluso si estos a veces nos sumergen; esto implica un acto de voluntad. Jesucristo pagó un precio infinito al dar su vida en la cruz para borrar todos los pecados y perdonar a todo el que cree en él.

Lectura: Isaías 37 - Marcos 1:21-45 - Salmo 48:9-14 - Proverbios 14:13-14


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