Estad Quietos

Estad Quietos

¿Corremos u Oramos?

Que llueva o que haga sol, descubrimos las hermosuras que brotan del cielo o de la tierra, los colores, las luces propias a cada estación, las que, en muchos países, no volveremos a ver hasta el año siguiente. Pero arrastrados por la agitación de la vida actual, ¡tal vez ni siquiera percibimos las maravillas de la naturaleza y los cambios de estación!

Frente a todo lo que se nos presenta, ¿Cómo administramos nuestras prioridades? Lo que hoy es posible, mañana quizá ya no lo sea. ¡Muchos padres, por ejemplo, lamentamos no haber dedicado más tiempo a nuestros hijos!

Más allá de la tierra está lo concerniente a la eternidad. La Biblia dice: “Si oyereis hoy su voz (la voz de Dios), no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 4:7). Es hoy cuando debemos responder al llamado de Dios, recibir su Palabra que salva y nos da una nueva vida. Mañana tal vez ya no sea posible ir a Dios.

Cristianos, detengámonos para escuchar la Palabra de Dios, para orar y alabarle. ¿De qué sirve estar corriendo siempre, si no podemos orar? Aprendamos a vivir cada día unidos por la fe al Señor Jesús, tomando tiempo para hablar con él por medio de la oración y para renovarnos mediante la lectura de la Biblia; apartemos tiempo para estar con él. Entonces nuestra vida será armoniosa. Dios nos ayudará para cada actividad que debamos hacer. ¡Así es la confianza de la fe!

“Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas” (Salmo 63:1).

Lectura: Isaías 59 - Marcos 11:1-19 - Salmo 56:8-13 - Proverbios 15:11-12

Tomado de la Buena Semilla


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