Cristo Nuestro Mentor

Cristo Nuestro Mentor

"Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar". (Deuteronomio 31:6-8)

Moisés tenía 120 años cuando le dio estos consejos a Josué. Son palabras de desafío a esforzarse. Palabras de ánimo a levantarse y guerrear. Son palabras de fe, de creerle a Dios. Son palabras de un hombre que conoció a Dios.

Por su carácter manso y humilde, logro construir una relación cara a cara con Dios. Fue un hombre que terminó sus días fiel al Señor. Fue pastor de ese gran rebaño en el desierto. Terminó guerreando en el monte, y en el monte  murió.

¡Que bendición para Josué haber tenido un mentor así! Alguien que le dio palabras sabias. Palabras de animo. Que lo desafió a guerrear y a creerle a Dios.

A no temer a las fuerzas del mal, porque el Señor es quien va delante de nosotros. Cristo es nuestro Moisés. Se puso delante de nosotros y venció a las fuerzas del mal en la cruz.

¿Quién es tu Moisés que te aconseja?

¿Quiénes son tus mentores espirituales?

¿Quiénes son los que te desafían a combatir y guerrear?

¿Quiénes son los que levantan tus manos cuando estas caído?

¿De qué fuentes alimentas tu fe? 

¿Quiénes son los que te desafían a combatir y guerrear y creerle a Dios?

Que tu Moisés principalmente sea Jesús:  Escúchalo a Él, dijo el Padre.

Y luego, los Moisés que Dios puso para mentorearte y acompañarte. Cuídate que esos Moisés que te acompañan conozcan a Dios. Que se hayan sometido a Su autoridad divina. Por eso ejercen la vara de autoridad. 

Son personas del monte. No porque hablan del monte, sino porque en sus rostros se les refleja la vida de monte. Que ante todo sean mansos y humildes. Por eso tienen comunicación cara a cara con el Señor.

"Y aquel varón Moisés Era muy manso, más que todos los hombres que habían sobre la tierra." (Números 12:3)

Que seamos como Josué que se dejo instruir. Y que lleguemos a ser como Moisés.

Terminar nuestros días dando mentorado y acompañamiento sabio a nuestras generaciones.

Pastor Rubén Darío Ramírez.


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