Verdadero Amigo

Verdadero Amigo

El Amigo que está Esperando

A la salida de una conferencia cristiana, un joven vino a darnos las gracias, y yo le pregunté: –¿Quieres quedarte un rato más para orar? –Esta tarde no; un amigo me está esperando. –¿No crees que hay otro amigo que te está esperando, quizá desde hace mucho tiempo? ¿Sabes a quién me refiero? –¡Por supuesto! A Jesús... Aquella tarde tuvo lugar el encuentro de su vida. El joven se tornó hacia el Amigo supremo, aquel amigo que siempre está listo para recibir y salvar a todo el que se arrepiente.

Ese mismo y maravilloso Amigo quizá también lo está esperando, querido lector. Jesús nos dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

En su vida, ¿ha tenido lugar esa cita capital en la que usted quedó vencido por el amor de Cristo? ¿Se ha detenido un momento para decirle: Vengo a ti tal como soy? ¿Respondió a su invitación: Ven, sígueme?

Incluso, como cristianos, podemos dejar plantado al Señor de muchas maneras. Por ejemplo, si en la mañana decimos: «Señor, tengo demasiado sueño...». Y ese momento de oración y lectura de la Biblia, tan útil al principio del día, se evapora. ¿Por qué? Porque al final del día no supimos parar nuestras actividades lo suficientemente temprano, o porque queríamos acabar de ver este o aquel programa...

¡Cuántas veces el Señor me esperó en vano en esas citas de comunión, que él mismo desea tener con nosotros para refrescar nuestra fe y nuestro amor por él!

Lectura: Números 5 - 1 Timoteo 5 - Salmo 74:1-11 - Proverbios 17:27-28

Tomado de la La Buena Semilla.


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