El uno por ciento de pérdida

El uno por ciento de pérdida

Los jefes religiosos se indignaban cuando veían que Jesús se acercaba a los pecadores. Para hacerse entender, Jesús les contó la historia de la oveja perdida: un hombre que tenía 100 ovejas había perdido una. Por esa sola oveja, ¿consideraría que era inútil esforzarse por encontrarla? ¡Le quedaba el 99%! Estadísticamente podríamos decir que el 1% de pérdida es poco... Sin embargo, para este pastor lo importante no eran las estadísticas, sino su oveja perdida. Sin dudar, dejó las 99 y fue en busca de la oveja perdida, sin ahorrar esfuerzos, hasta encontrarla. ¡Para él esa oveja era única y quería encontrarla a toda costa! Cuando por fin la halló, la puso sobre sus hombros feliz.
Razonar en términos numéricos nos muestra que nuestras mentes son limitadas, ¡pero Dios es infinito! ¡Cada ser humano tiene un valor personal y único a sus ojos!
Tal vez usted se siente insignificante en medio de los millares de hombres que actualmente pueblan la tierra. Sin embargo, Dios lo ama personalmente, se interesa en usted. Dio la prueba de ello cuando sacrificó a su propio Hijo. ¡Lo ama como si usted fuese la única persona de este planeta! Escuche el testimonio del apóstol Pablo, ese hombre que se denominó a sí mismo el “primero” de los pecadores: “Ahora vivo... en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20).

Déjese encontrar por Jesús, el Buen Pastor. ¡Deposite en él su confianza, el Pastor y todo el cielo se regocijará!


LECTURA:Deuteronomio 21 - Juan 12:27-50 - Salmo 119:57-64 - Proverbios 26:9-10

LA BUENA SEMILLA.


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