Creer que Dios ha estado allí todo el Tiempo

Creer que Dios ha estado allí todo el Tiempo
Las experiencias traumáticas salen a la superficie de una manera u otra. Si no nos resulta posible sacarlas a la luz de manera sana, aflorarán en medio de una multitud de maneras destructivas.

Dios ha estado allí; aun antes de reconocerlo como nuestro Salvador. Él es el Dios infinito, eterno y omnipresente que llama amorosamente a su corazón a los que están dispuestos a acercarse.

La memoria es una parte vital del proceso de aprendizaje. Sin ella, sería imposible aprender. Si el cerebro no registra nada del pasado, uno no podría aprender nada nuevo. Todas las experiencias se perderían tan pronto como finalizaran y cada nueva situación sería totalmente desconocida. Sin la memoria uno repetiría constantemente la “primera experiencia” La memoria añade una riqueza a la vida: El placer de los recuerdos gratos como así también la tristeza de los ingratos. Pida a Dios que haga que el Espíritu Santo le recuerde las obras de Jesús a lo largo de toda su vida: Su presencia, su actividad y las cosas que Él le enseñó y le reveló a lo largo de su vida. Como  un río que desemboca en un océano, el recordar activamente a Dios en nuestro pasado desemboca en el creer a Dios para nuestro futuro. Podemos tener la certeza de que Dios fue fiel aun cuando nosotros fuimos infieles. El obrar de Dios estaba presente mucho antes de que nosotros comenzáramos a notarlo.

La Manera en que Nosotros Recordamos

Los recuerdos reprimidos y suprimidos no son lo mismo que la amnesia, siguen siendo recuerdos. Cuando meditamos en nuestras aflicciones, alejamiento y las amarguras de la vida, podemos dar por seguro que nuestra alma se sentirá abatida. Es que aún nuestro ser interior actúa sobre lo que más recordamos.

Tanto la libertad como la fe surgen de actos deliberados de la voluntad de cambiar nuestro enfoque, de todo lo que nos insta a la contradicción, a la inmensa y gloriosa verdad del Dios vivo. Nunca la libertad o la fe son accidentales. Al reenfocarnos en el Dios de nuestro pasado y recordar su bondad, estamos más inclinados a creerle en nuestro presente y futuro. Dios ha sido fiel con cada uno de nosotros. Él no puede ser de otra manera. Pasemos a enfocarnos en la memoria de su fidelidad que se impone a todo lo demás y luego comencemos a actuar basados en eso.

La Importancia de Desarrollar un Recuerdo de Dios

Usted no llego hasta este punto de su viaje con Dios sin que estuvieran las pisadas de Él impresas a lo largo de su camino y sin que sus huellas digitales quedaran en todos los picaportes de las puertas que daban a cada nueva etapa. Usted no llegó accidentalmente al punto donde se encuentra ahora en el mapa de su tierra prometida. Usted ha tenido un asombroso viaje con Dios, ya sea que se dé cuenta de ello o no.

El estaba allí mucho antes de que usted le pidiera que viniera a habitar en su corazón. Que Dios le ayude a reconocer y recordar todas las piezas de ajedrez que Él movió para que usted cruzara ese tablero, llegara a la mano de Él y luego entrara en su tierra.
Si usted y yo comenzamos a creer a Dios de verdad, indudablemente veremos como nunca antes sus actos poderosos. El existe y es quien dice ser.

Al comenzar a creer verdaderamente a Dios y que Él nos galardone con diversas revelaciones de sí mismo o de su actividad, Dios no permita que nos acostumbremos a ello después de algunos años y olvidemos lo que hemos visto. Cuando Él nos indique que lo esperemos en algún asunto importante, Dios no permita que volvamos a nuestro lloriqueo y queja de que Él nunca hace nada por nosotros.

Tomado del Libro Creer a Dios. Beth Moore

Claudia C. Botero


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